lunes, 18 de diciembre de 2006

Yo no oigo ná

Sí, Echalotte, me encantan sus anuncios. Son muy buenos, sencillos y contundentes. Eso sí, la compañía es una puta mierda. Me refiero a "Yoigo", la compañía virtual de telefonía, que tiene sus oficinas en las nubes, y sus contratos en el ciberespacio... Resulta que el problema de mi móvil no es que le cayera café encima y se me jodiera la tarjeta SIM, sino que los amigos de Yoigo me dieron de baja a los X días de solicitar su tarjeta. La pedí el 4 de diciembre, estamos a 18 y no puedo hacer llamadas con Yoigo (no me han mandado su maravillosa tarjeta con sus maravillosas tarifas), ni puedo hacer llamadas con Orange ("señor, la otra compañía solicitó su portabilidad y blá blá blá... ahora te jodes"). Y lo peor es que tampoco puedo mandar ni recibir mensajes ni nada de nada. Creo que esta tarde me compraré un móvil, me haré de contrato por primera vez en mi vida telefónica (ay, madre, fundiré mucho dinero al mes) y a Yoigo y su mensajero ya le diré lo que puede hacer con su tarjetita...

P.D. Y ahora que venga el amigo de Yoigo que hace publicidad en los blogs, como en el mío, por ejemplo (publicidad que no censuré y dejé, sin mencionar que yo mismo publicité su compañía), y que me diga algo. Voy a poner YOIGO YOIGO YOIGO YOIGO YOIGO muchas veces para que su localizador de blogs que hablan de Yoigo le pite y se venga aquí a echar un vistazo. Mi recomendación personal es que os hagáis de la compañía de móviles que queráis, pero si es una que tenga oficinas donde reclamar cosas, mejor.

Supercabreado

Esta gente de Yoigo me tiene... cómo me tiene... ahora les pongo a parir. Antes de eso, mirad conmigo este trailer de "Superman Returns", el mejor de los 387 que hicieron para promocionar la película. Me encanta cómo se pone la cosa de caldeada a partir del minuto 01:53. Ojalá Superman desate su furia contra Yoigo. Ahora os cuento...

domingo, 17 de diciembre de 2006

Alfa & Omega

Leído en el número 524 de "Alfa & Omega", semanario católico de información que viene de suplemento con el ABC los jueves: "(...) Otros introducen, como sea, sus presupuestos ideológicos en los programas, incluso en los programas orientados a los más pequeños, tal como ocurrió cuando el espacio infantil Los Lunnis incluyó el matrimonio homosexual como un modelo más de matrimonio. Todo eso también es corrupción..."

Trippin´

Ayer por la noche fui a ver "Star Trip". Mú güena, mú graciosa. Iba a marcarme una crónica detallada de la obra... pero como en NeoManZine me pagan por ese tipo de cosas, os emplazo a que leáis el artículo que he escrito al respecto.

P.D. ¿Os sobra algún juguete? Si sabéis más sitios de recogida, por favor, decidmelo.

sábado, 16 de diciembre de 2006

¿Cuál es el mejor guión?

ACTUALIZACIÓN: Ésta encuesta de televisión es un poco más decente. Votemos en democracia.

Acabo de descubrir una encuesta bastante chula en la web Abc Guionistas (ve abajo del todo de su portada y la verás), que no deja de mandarme mails para que compre su programa mega-maravilloso "Scriptum" para escribir guiones (que noooooo, que no pienso comprar el Scriptum por muchos lacitos que le pongáis, si yo no escribo un guión de una peli desde hace... ay... demasiados años). Bueno, a lo que íbamos, la encuesta nos pregunta lo siguiente: "¿Cuál es la serie no española con los mejores guiones?". No os preguntan por vuestras series favoritas (es más, puede que vuestras favoritas ni figuren en la encuesta). Olvidáos de los actores, de los personajes, de la factura de la serie y del amor u odio que sintáis por sus conjuntos. Tenéis que centraros en sus tramas, sus diálogos, sus historias a lo largo de todos sus episodios.

Dicen "no española" en lugar de "norteamericana" porque cuelan un par de culebrones entre las candidatas... Entre las que hay de todo: Los Simpson, Los Soprano, Anatomía de Grey, House, Frasier, hasta ¡Smallville! (una serie de la que puedes destacar cositas, sí, pero ¿¿los guiones??). Me sorprende que pongan Frasier, una serie que ya terminó hace mucho (no se ruedan capítulos nuevos), pero no Friends o, qué sé yo, Expediente X (puestos a rescatar series del pasado...). Bueno, yo he votado por House (hubiera votado también por su libro si pudiera). Le habría dado mi voto a Urgencias si supiera cuándo la pone Televisión Española o Los Simpson si hubieran mantenido el nivel de sus mejores años. ¡Votad vosotros!

P.D. Amo a Cristina Villanueva, amo a Helena Resano, amo a Mamen Mendizábal. Ay, las presentadoras de las noticias de La Sexta... ¡Ay!... Y el programa ese que hacen las tres, "Sexto Sentido" está "creciendo en mí" (expresión que suena mejor en inglés)... No es que sea la bomba, pero es que los lunes no hay nada que ver en la tele... (debo hablar de mi obsesión por los puntos suspensivos...)

viernes, 15 de diciembre de 2006

Let´s play

Bah! Que le den a Martilla. Mejor juguemos al juego que me mandó ayer Marieta. Es super-divertido (y cuando digo super es que por ahí van los tiros del juego...). Además, es super-sencillo. Pero la cosa se va complicando. Imaginad que vuestro ratón es una cámara de fotos... Os recomiendo que juguéis a esto, es adictivo y muy original. Y si jugáis con el sonido ON, mejor.

jueves, 14 de diciembre de 2006

Martilla

Esta mañana he visto a Martilla. Eran las 8:40 o cosa así, con la fresca. Cerca del edificio de El Mundo, donde trabajamos juntos hace ya tres años y medio. Martilla era mi amiga. Y dejó de serlo. Por decisión suya. Eligió dejar de ser mi amiga (sigo siendo un tipo dramático cuando quiero, ¿eh?)... Estaba hablando con una señora y la volví a mirar cuando pasaba ya de largo, "¿será ella? ¿será Martilla?". Sí, lo era. Tenía un aspecto... distinto. Como de señora mayor. No sé si eso es bueno o malo. Lo que si sé es que ella me ha mirado ("¿qué hace este tío mirándome tan fijamente?"), y que me ha reconocido. Justo en el segundo en que me reconocía, yo he bajado la cabeza, me he metido mis periódicos gratuitos en la mochila y he seguido caminando. He decidido no saludarla. Supongo que este es un indicador claro de que no llamaré Martilla a mi hija. Mi amistad con ella no superó la prueba del tiempo. Parece ser que mi buen recuerdo de ella, tampoco... A ver, entendedme, no la odio ni nada. Sólo digo que, ¿por qué voy a llamar a mi hija con el nombre de una chica que, pasado el tiempo, no significa más que un recuerdo agridulce? Es curioso, tomé la decisión del nombre con la cabeza. Pero mi corazón ha dicho: "Pero, tío, ¿qué Martilla ni Martilla? Búscate un nombre mejor para tu hija". Así que tendré que hacerle caso.

Esto del corazón y la mente es curioso, ¿por qué nunca hacen equipo? "El corazón tiene razones que la razón no entiende", ¿era así? Sea como fuere, el tema me viene estupendamente para hablar de "Cara a cara con la vida, la mente y el universo", que no es un manual de autoayuda, sino el libro de Eduardo Punset (sí, el de Redes, el mítico) que me estoy leyendo simultáneamente con el de House. ¿Os suena a coñazo? Pues nada de eso. Es apasionante. Tal cual. Empecé a leerlo porque por las mañanas necesito un libro flexible, pequeñito y de tapas blandas para cuando me espachurran en el metro-de-madrid-vuela, que el libro pueda deformarse para salir con vida. El de House lo reservo para las vueltas en metro, y para casa (indicador de que lo estoy gozando, cuando leo un libro en mi propia casa...).

Bueno, a lo que íbamos, Punset le pregunta que por qué esa distinción entre "escuchar a la mente" y "escuchar al corazón" a la hora de tomar decisiones a Steven Strogatz. Éste, aparte de intentar explicar la distinción, se decanta claramente por escuchar al corazón. Espera, espera... ¿¿Steven Strogatz?? Este señor es un profesor de Matemática Aplicada en la Universidad de Cornell, USA, donde estudia la emergencia de sincronías en la naturaleza. Ejemplo: dos personas cualesquiera de nuestro planeta se pueden relacionar entre sí por una cadena de, como media, sólo seis conocidos. (¡Eh! ¡Esto es lo que dije en mi anterior post del juego de seis grados de separación! Os juro que es pura casualidad, mi post lo escribí ayer, el libro lo he leído hoy).

Punset: -Cuando sientes una pequeña molestia en el estómago que indica, de modo automático, porque es un proceso autoorganizado, que está en plena digestión, ¿te sientes más seguro de las señales de este proceso automático que con las decisiones que tienes que tomar tú de manera consciente, porque el proceso no está automatizado? Me refiero a decisiones como aceptar un empleo, casarse o viajar. ¿Te sientes mejor con algo que está autoorganizado o con algo que no lo está? ¿O te da igual?

Steven Strogatz: -Me encanta tu pregunta. Si la he entendido bien, tu idea es que el instinto y la intuición son procesos más autoorganizados que los pensamientos conscientes muy elaborados y lógicos. A través de las decisiones importantes de mi vida he aprendido que es mejor fiarse del corazón. Es una idea romántica, pero también es muy práctica. Cuando tomamos decisiones con el corazón o el estómago son siempre mejores, no sé por qué. (...) Creo que todo el mundo sabe que esto es cierto y que cuando se toman decisiones hay que escuchar al corazón, porque tiene toda la información importante. Cuando piensas en la posibilidad de abandonar una idea, o al decidir entre ventajas e inconvenientes, o cuando hay buenos motivos en un lado y en el otro, normalmente el corazón lo sabe. No lo sé, esta es otra buena cuestión para la ciencia. ¿Por qué el corazón y el estómago son mejores tomando decisiones que el cerebro?


¿Martilla? Prefiero llamarla Princesa Consuela, como Phoebe.

P.D. Marta me parece un nombre bonito. Es Martilla el que ya no me hace tilín...
ACTUALIZACIÓN: Son las 2:10 a.m. y en Noche Hache está de invitado... ¡Eduardo Punset! Oh my god... últimamente vivo una etapa de extrañas conexiones... ¿Conoceré mañana a Brandon Routh para cerrar el círculo? Deseadlo todos. Deseadlo con fuerza.

miércoles, 13 de diciembre de 2006

Una noche de perros

Vale. Llevo 99 páginas leídas (exactamente 99, en el metro me marqué la meta de llegar a la 100 antes de mi parada -Artilleros-) de “Una noche de perros” –el libro de House- y me encanta. ME ENCANTA. Y como es un regalo, me encanta más (para otros libros regalados que me encantan, pinchar aquí). Con la novela me pasa una cosa que puede ser buena, no creo que sea mala. Es un condicionante: la sombra de House se nota en cada página. Veo al prota como a House, le escucho sus frases como si las dijera House o, al menos, como si las dijera una extensión de House. Una versión ligeramente alterada de House. Aunque no es House. La novela, publicada originalmente en 1996, ha sido traducida a nuestro noble idioma 10 años después obviamente a rebufo del éxito televisivo de Hugh Laurie haciendo de un médico brutalmente honesto (copyright by Cuatro). Pero da igual, tanto si metes a House en la novela como si te olvidas de él, el libro es la caña. La caña de España. Es divertido, irónico, cachondo e intrigante. Y tiene clase. Y garra. Si fuera un jugador de fútbol sería un segundo delantero, bajito, habilidoso y que decide los partidos. Sería Tamudo. Lo sé, es la descripción más estúpida de un libro que se ha hecho nunca. Lo siento, no escribo tan bien como Hugh Laurie. Porque, amigos, House escribe muy bien.

Hay una frase del libro que, leída ahora, es aún más curiosa: "(...) La cara había vuelto, más tensa que nunca. Esta vez masticaba algo y los músculos de las mejillas y el cuello destacaban como en un diagrama de la Anatomía de Grey". ¿Cómorrl? ¿House haciendo un guiño a Anatomía de Grey, la serie que curiosamente pone Cuatro el mismo día que su serie, interrelacionándolas y uniéndolas como las dos caras de la profesión médica (la estrictamente profesional y la humana)?... Bueno, en 1996 aún no existía Anatomía de Grey, la serie, así que no es un guiño a la serie... sino a la Anatomía de Grey original. Resulta que el tal Grey, o la tal Grey, dejó un compendio (últimamente digo mucho "compendio") de lecciones y escritos sobre la anatomía humana que es usada como manual de referencia por muchos médicos del mundo. La "Anatomía de Grey" es como el María Moliner para la lengua española (uff, debe ser la peor comparación del siglo XXI). Y, hablando de todo un poco, Katie, la chica americana (los que leísteis mi blog anterior en su ubicación monopolística de Bill Gates sabréis quién es Katie -la que me guió hacia las Pop Tarts, por ejemplo-) compartió clase en su Universidad de Boston con varios guionistas de Anatomía de Grey (la serie, no el libro). ¿Y sabéis que una amiga americana de mi hermana Mónica tiene una amiga que fue a la misma clase que Brandon Routh? ¡Brandon Routh! ¡Superman! Si estrecho lazos con la chica (cosa que no haré) podría acercarme tanto a Brandon como para jugar al juego ese de los grados de separación y unirme a él haciendo la cadena humana esa de las tres personas... Bah, esto tampoco sé explicarlo, como lo de los Deja Vú. (Oh, Dios, todo vuelve siempre a Superman).

P.D. No sé porqué, pero desde que volví de París tengo una especie de necesidad de... estoy como Coronado tras meterse uno de sus "Bios" -perdón, "Activa"... ¿es Activa o Activia?-, es decir, renovado por dentro y por fuera. Tengo ganas de crear. La calidad de lo que cree es insignificante, lo importante es crear cosas. Dadme arcilla, no haré nada parecido a un cenicero, ni siquiera a un bote para lápices, pero algo haré con ella. ¡Quiero hacer cosas! Quiero leer todos los periódicos de España, escribir un libro sobre televisión, hacer un cómic, crear una página web de viajes cutres (idea registrada por la que sólo Julio puede demandarme... -debo hablar de mi idea de web de viajes cutres-)... y lo que acabo haciendo es escribir en este blog. Arght. Si fuera pintor, estos días estaría currándome mi etapa azul. O algo así.